domingo, 28 de marzo de 2010

Artículo 38 publicado en el Diari d'Andorra el domingo 28 de marzo de 2010

Aqui el pdf del articulo en catalán

Por una limitación de espacio (el siluteado ha quedado muy bien) se ha cortado el final del artículo, os lo pongo a continuación:
Una relació interracial que segurament deu ser un tabú per una societat que és més receptiva segurament a una relació amb els “colors” canviats.

Després de l’èxit de Sofia y el negro, ha tornat a treballar amb el seu pare com a guionista, fent una adaptació de la història del Nadal i del naixement de Jesucrist, il•lustrant-la en forma de compte i amb un estil radicalment diferent al de la novel•la gràfica. Actualment està treballant en la seva següent obra, una altra novel•la gràfica aquest cop dibuixada a color i on s’encarregarà també del guió.

Esperem que els lectors i entrevistadors aprenguin la lliçó i que en les seves obres posteriors deixin de preguntar-li pel grau d’autobiografia de la història, o la critiquen per dibuixar a les dones despullades amb un cos no del tot perfecte, o millor dit... normals. I esperem que es parli més d’ella per la seva obra que pel fet de ser una dona dibuixant (“...pensava que era una autora, no una dona autora, no em vaig adonar fins que no paraven de preguntar-me que se sent a totes les entrevistes”, ens deia la mateixa autora). I és que els autors masculins ni se’ls fica al mateix sac ni se li fan contínuament aquest tipus de preguntes relacionades amb el seu gènere.
A continuación el texto completo en castellano:


Amor en blanco y negro

Norma Editorial publica Sofía y el negro, una historia de relaciones interracial con la inmigración de fondo

Jordi Ojeda

Judith Vanistendael (Leuven, Bélgica, 1974) visitó Barcelona con motivo de la publicación de su obra Sofía y el negro, nominada al premio de mejor obra en el pasado Festival International de la Bande Dessiné de Angoulême. Norma Editorial recopila los dos volúmenes originales en uno único dentro de su colección de novela gráfica. Cada uno de los dos actos que forman la obra son dos instantes separados en el tiempo de una historia de amor relatada por dos guionistas diferentes: en la primera parte, el guionista es su padre, el famoso escritor belga Geert Vanistendael, del que adapta un relato corto sobre el comportamiento y sentimientos de un padre que ve como su hija inicia una relación con un chico de color inmigrante que lo conoce en un centro de acogida. La segunda parte está guionizada por la misma autora, esta vez la historia está narrada desde la perspectiva de la hija, y muestra e insinúa parte del desenlace de la relación entre ambos jóvenes. Los estilos narrativos también son diferentes, lo que da una cierta singularidad a la lectura seguida de los dos relatos, eso sí, con una característica común que podríamos catalogar como un gran homenaje a la elipsis. En ambas partes se debe imaginar justamente lo que no se ve, la relación padre e hija en la primera parte, y la relación de la pareja en la segunda. Todo ello en un ritmo narrativo bien logrado por parte de la autora, que reconoce la gran dificultad que le supuso: "...yo en realidad dibujo muy rápido, lo más lento es saber cómo convertir el relato en viñetas, como estructurar las secuencias y mantener la atención del lector, hay dibujos que quizás no son interesantes, pero ayudan a comprender mejor el porqué se suceden los acontecimientos...".

Vanistendael hizo sus estudios en historia del arte y arte étnico y continuó con un máster en arte iberoamericano en Sevilla (habla un español perfecto con cierto acento andaluz), y no es hasta mucho más tarde que decide formarse en Bélgica en una escuela de cómic. Aún así la gestación de la primera parte de la obra le ocupa cinco años de su vida, criando en paralelo a sus dos niños ("los niños me chupaban toda mi creatividad") y sin una intención premeditada de acabar dedicándose profesionalmente al cómic. Es precisamente su proyecto de final de estudios donde descubre el placer de contar historias con el dibujo y un editor especializado en autoras la convierte en una dibujante mediática (hay pocas autoras en un país con fuerza tradición en la historieta) que hace que la novela gráfica se acabe publicando también por entregas en un diario local a página completa (algo muy original, por otra parte).

Una de las páginas publicadas donde se percibe de una forma onírica la relación sexual entre los dos personajes (recordemos, una blanca con un negro) le supuso a la autora recibir en el diario críticas y amenazas de los lectores que obligó a que la misma directora del diario tuviera que salir en defensa de la libertad de expresión y autoría. Eso sí, la polémica ayudó a dar más proyección a la obra y de rebote a su autora, hija de un escritor habitual de la televisión del país. Una relación interracial que seguramente debe ser un tabú para una sociedad que es más receptiva en una relación con los "colores" cambiados.

Tras el éxito de Sofía y el negro, ha vuelto a trabajar con su padre como guionista, haciendo una adaptación de la historia de la Navidad y del nacimiento de Jesucristo, ilustrando en forma de cuenta y con un estilo radicalmente diferente al de la novela gráfica. Actualmente está trabajando en su siguiente obra, otra novela gráfica esta vez dibujada en color y donde se encargará también del guión.

Esperamos que los lectores y entrevistadores aprendan la lección y que en sus obras posteriores dejen de preguntarle por el grado de autobiografía de la historia, o la critican por dibujar a las mujeres desnudas con un cuerpo no del todo perfecto, o mejor dicho ... normales. Y esperamos que se hable más de ella por su obra que por ser una mujer dibujante ("... pensaba que era una autora, no una mujer autora, no me di cuenta hasta que no paraban de preguntarme que se siente en todas las entrevistas", nos decía la misma autora). Y es que los autores masculinos ni se les mete en el mismo saco ni se le hacen continuamente este tipo de preguntas relacionadas con su género.


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