martes, 11 de mayo de 2010

Entrevista La ciencia del cómic

A continuación os pongo una entrevista que me han realizado en la revista digital de ciencia e innovación Global Talent especializada en la divulgación científica publicada el 7 de mayo de 2010.

Aquí la entrevista original en catalán.

Aquí una fotogalería de portadas de diferentes superhéroes y fenómenos físicos

A continuación la traducción al castellano:

La ciencia del cómic

"Todo lo que necesitaba saber sobre física lo aprendí leyendo libros de cómic". Así bautizó el profesor James Kakalios un seminario que imparte en la Escuela de Física y Astronomía de la Universidad de Minnesota. Porque las aventuras de los superhéroes americanos están repletas de conceptos científicos, especialmente fenómenos de la física, que el lector asume casi sin darse cuenta. La 28 ª edición del Salón Internacional del Cómic de Barcelona es una buena razón para repasar algunos pasajes científicos de las viñetas.

Ànnia Monreal | 7 de mayo de 2010

Fotografía: Marvel Comics
Boom! Splash! Zoom!. Entre exclamaciones, saltos o carreras a toda velocidad, James Kakalios sostiene que la ciencia se infiltró en las aventuras de los superhéroes americanos a finales de los años 50. El Gobierno estadounidense, preocupado por fomentar la vocación científica entre sus jóvenes (y con la Guerra Fría como telón de fondo), pidió a las editoriales que en las lecturas de muchos adolescentes introdujeran conceptos científicos. Dicho y hecho, aunque a Jordi Ojeda, ingeniero industrial y doctor del Departamento de Organización de Empresas de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), además de apasionado del cómic, esta teoría no le parece tan evidente.

"No está claro que el Gobierno interviniera", indica el especialista. Lo que sí dio la vuelta al sector editorial de la viñeta a finales de los 50 fue la publicación de La seducción del inocente, "un libro psicología que atribuyó todos los males de la sociedad el momento en el cómic", expone Ojeda. "Realmente había historias muy violentas" y, ante el revuelo de la obra, autores y editoriales optaron por la autocensura. "La mayoría de empresas especializadas en asesinatos y terror desaparecieron y algunas se adaptaron". Fruto de esta reconversión proliferaron los superhéroes y la física recreativa. "Fue la respuesta" pedagógica "a las acusaciones previas", considera el profesor de la UPC.

Superman ya era un americano más al iniciarse la década de los 60, momento en que nace Spiderman (1962). Este joven estudiante de química capaz de escalar las fachadas origina "una fuerza centrípeta cuando se balancea de un lado al otro de la calle que es una demostración de la superfuerza", detalla Ojeda. En sus aventuras, Peter Parker se topa con un científico, un cirujano y un electricista que no le ponen las cosas fáciles. Otto Octavius es un investigador bienintencionado al que una explosión en su laboratorio transforma en Doctor Octopus, un personaje malévolo dotado de cuatro brazos mecánicos. Corto Connors se convierte en lagarto cuando, tratando de recuperar el brazo que perdió en la guerra, se prepara un suero capaz de regenerar miembros perdidos como si fuera una lagartija. Y a Max Dillon le cambia su estructura bioquímica cuando, reparando unos cables, un rayo lo toca y lo transfigura en batería humana, Electro.

Los fenómenos de la física y la tecnología que aparecen en las viñetas "se perciben, se conocen y aprenden de manera involuntaria". Sea o no cierta la versión de Kakalios, por Jordi Ojeda es innegable que "el arte contribuye al aprendizaje colectivo de la sociedad ". Es decir, en este caso, los fenómenos de la física y la tecnología que aparecen en las viñetas "se perciben, se conocen y aprenden de manera involuntaria". Para este apasionado del cómic, The Flash es la historia que mejor se sirve de la física, mientras que las peripecias de Superman sobrepasan toda verosimilitud.

Física cómica

La física es la disciplina científica que mejor saca la cabeza por el cómic. La tercera ley de Newton es casi omnipresente en las historietas: cuando dos superhéroes chocan, ambos salen tirados atrás, mientras Cíclopes permanece inmóvil cada vez que su ojo expulsa un chorro (debería retroceder, por la fuerza del mismo rayo).

La primera ley de la termodinámica se aprecia en las gestas de X-Men. Iceman, uno de sus enemigos, transforma en hielo todo lo que toca. Pero donde va a parar la energía que convierte el aire en hielo?, Se pregunta Ojeda. "Iceman es un acumulador de energía, no está bien resuelto. Y, además, crea más hielo del que realmente podría existir en el ambiente". Quien sí que cumple estrictamente la segunda ley de la termodinámica es Storm, otro personaje del cómic creado por Stan Lee y Jack Kirby en 1963, que tiene el poder de controlar los fenómenos meteorológicos. "Su poder real es la capacidad de controlar los gradientes de la temperatura", explica el profesor Ojeda. "Al cambiar los gradientes modifica las corrientes de aire", lo que origina cambios bruscos.

Magneto, otro adversario de X-Men, provoca fenómenos electromagnéticos, en sintonía con las leyes de la física electromagnética. Y The Flash, el primer superhéroe capaz de correr a supervelocitat, se sirve de la física cuántica cada vez que cruza muros sin derribarlos gracias al efecto túnel. En cambio, las aptitudes del científico The Atom para empequeñecer hasta adquirir el tamaño de un átomo resultan algo increíbles: "¿Cómo respira, entonces? Las moléculas de oxígeno son mayores que él", destaca Ojeda.

La teoría de las cuerdas es otra de las disciplinas de la física teórica muy recurrente en el mundo del cómic, ya que imaginar universos paralelos siempre da juego a los guionistas.

Fuera de los Estados Unidos, en Europa y Japón, la ciencia aparece sobre todo en las aventuras de ciencia ficción o el diseño y ambientación de las historias, sin una voluntad pedagógica detrás. Aunque "contribuyen a crear una estética a la que el público se acostumbra", especialmente en cuanto a robótica o aeronáutica, incide Jordi Ojeda.

CÓMIC SALUDABLE

Los últimos años, diversas instituciones se sirven del cómic para dar pautas de conducta o explicar determinados conceptos, muchos de ellos dirigidos a un público joven.
El terreno de la salud es especialmente propicio, y se multiplican las experiencias donde la medicina preventiva se resume en viñetas.

El cómic profesional no es ajeno a experiencias vitales relacionadas con la salud. Miguel Gallardo narró su relación con su hija María, autista, en María y yo, que ya se ha convertido en película. "No intenté definir el autismo, sino contar una historia de amor", señala el autor. "Pero ha facilitado que los padres con hijos con alguna discapacidad compartan sus experiencias. Es una historia con sentido del humor, cosa que no se encuentra fácilmente en relación con una discapacidad, lo que permite a los padres relajarse, y eso ha sido muy positivo ".

Y hace escasas semanas apareció en las librerías Alicia en el mundo real, una novela gráfica en la que Isabel Franco y Susana Martín explican las vivencias de una joven con un cáncer de mama. "La historia tiene trazos autobiográficos de Isabel", explica Susana: "Ella sufrió un cáncer en 2008 y se decidió a convertir su experiencia en cómic. Dice que cuando estás en las sesiones de quimioterapia tienes mucho tiempo para leer , pero pocas energías, por lo que no te puedes concentrar. Entonces pensó que el soporte gráfico sería más llevadero ". El personal de radioterapia del hospital donde se trató Isabel mostró a Susana las instalaciones para que pudiera convertirse en dibujos. "El tratamiento de las imágenes debía ser creíble e informar. El cáncer y su tratamiento es una realidad dura y estigmatizada, y, aunque hablamos con humor, queríamos mostrar la situación como es y con toda sinceridad".

Por su parte, el premiado cómic Arrugas, de Paco Roca, se convertirá en breve en una película animada, y una asociación de familiares y enfermos de Alzheimer la distribuyeron entre sus socios.


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