Traducción en castellano del texto completo:Pequeños grandes editoresEn un mercado global en crisis, la apuesta por los jóvenes talentos autóctonos se convierte en un factor clave Jordi Ojeda En un momento en que los costes de diseño y maquetación y, sobre todo, los de impresión, han bajado notablemente comparado a no hace muchos años, y que la crisis global puede disminuir notablemente las decisiones que incorporen un cierto riesgo, el papel de los pequeños editores se convierte en un factor determinante en la visibilidad de los nuevos talentos. En el próximo Salón Internacional del Cómic de Barcelona (a celebrar del 6 al 9 de mayo próximo) veremos la ganadora del premio a la mejor revista del último salón: la revista Amaníaco. Y si hablamos de Amaníaco hay que hablar de Jordi Coll, que al frente de la editorial acaba de celebrar el vigésimo aniversario, dedicado a la promoción del talento, y como muestra un botón: en el número 11 de la tercera época de la revista aparecido el pasado febrero (la periodicidad es trimestral) participaban más de sesenta autores diferentes.
Uno de los editores que más ha trabajado en los últimos años en esta línea desgraciadamente nos dejó el año pasado. El 26 de agosto de 2009, Santi Navarro (1973-2009) era víctima de una larga enfermedad que pensaba ganada y que le tuvo a lo largo de tres lustros entrando y saliendo de los hospitales. Probablemente este condicionante le ayudara a desarrollar una sensibilidad especial, a buen seguro le acompañó en su proceso creativo y en su manera de relacionarse con su entorno. Navarro fue guionista y editor, además de maquetista y divulgador, pero sobre todo fue un amante del noveno arte, un apasionado de la viñeta. Creador prolífico, trabajó con muchos dibujantes diferentes siempre con una máxima: "... no te preocupes que esto se publicará seguro, porque si no encontramos editor, lo edito yo mismo...".